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Cómo evaluar expresiones teológicas

¿Cómo podemos evaluar las afirmaciones o las practicas propuestas por varias fuentes como si aquellas expresiones teológicas fueron basadas en la Biblia? “Expresiones teológicas” es como llamaremos cualquier afirmación o práctica cristiana en este artículo. En líneas generales, el modelo propuesto aquí consiste primero en preguntarse cuales proporciones de algún enunciado teológico proviene de las Escrituras Santas (es decir, de la Biblia misma), cuales de las herencias cristianas (por ejemplo los Padres de la Iglesia, los fundadores de nuestra denominación religiosa, los autores de varias ramas de la Iglesia de Jesucristo), cuales de la cultura (como los modos dominantes de pensar que nos rodeaban).

Nuestro modelo nos invita después a preguntarse cual de estos tres componentes domine el enunciado teológico que analizamos.  Eso implica también preguntarse del grado de conformidad o de ausencia de conformidad hacia las Escrituras Santas de las herencias cristianas y de los elementos culturales de la expresión teológica que detiene nuestra atención para estudiarla y analizarla. Por fin, el modelo invita a preguntarse sobre nuestra interiorización de aquellas enunciaciones o prácticas teológicas.

El presente artículo consiste en presentar mi comprensión y mi recepción crítica del modelo metodológico de Stanley Grenz. Esta reflexión es estructurada en tres secciones interrelacionadas : una descripción sumaria del modelo ; mi apreciación de su utilidad para el trabajo teológico ; su contribución a la reflexión teológica personal. Las fuerzas y las debilidades del modelo de Grenz son integradas por dentro de las últimas secciones y repartidas entre ellas.

No se necesita conocer el modelo de Grenz para entender el presente artículo y aplicarlo para discernir las fuentes de autoridad apoyando lo que se dice en cualquier entornos.

Mi reflexión es alimentada primero por la síntesis de David Miller1. Precisiones serán aportadas mientras presentaré la metodología de Stanley Grenz según su Revisioning Evangelical Theology—A Fresh Agenda for the 21st Century. Terminaré este análisis integrando un modelo de mi creación para la recepción teológica interiorizada2.

1. Descripción sucinta del modelo de Stanley Grenz

El modelo de metodología teológica propuesto por Grenz consiste en asignar la prioridad a las Escrituras como fuente para apoyar la reflexión sobre la fe cristiana, mientras que se concede importancia a la herencia cristiana y a los elementos del contexto presente en la cultura.

Las Escrituras son consideradas como el documento de la comunidad de los cristianos que han vivido en todas las tradiciones y a todas las épocas. Constituyen la norma normativa. El Espíritu Santo, el actor predominante en la construcción, el montaje y la recepción de los textos bíblicos, siempre está trabajando y nos ayuda a comprenderlo hoy. Según el modelo de Grenz, el teólogo hace su trabajo desde una postura confesante según la cual él concede a las Escrituras autoridad sobre la fe y la práctica, en una actitud de confianza. Este modelo también enfatiza la importancia de la aplicación práctica de la teología a las vidas individuales de los creyentes, así como su participación en la iglesia local, su vida, su ministerio y su misión.

La herencia cristiana es un estándar normado por la norma normativa de las Escrituras. Sin embargo, sigue siendo una importante fuente de reflexión sobre la fe cristiana, ya que nos informa sobre la forma en que los cristianos han interpretado y aplicado las Escrituras en diferentes momentos y contextos diferentes a los nuestros. El modelo de Grenz nos invita a tener en cuenta no solo la herencia cristiana de nuestra propia tradición cristiana, sino también a tener en cuenta la herencia cristiana desde la muerte de los apóstoles y los primeros cristianos. Por lo tanto, invita a los evangélicos a ir más allá de su propia tradición (reforma, puritanismo, pietismo, fundamentalismo) para abarcar la tradición cristiana de la época patrística a la Reforma. Este modelo también nos invita a integrar en nuestra reflexión la herencia cristiana de las tradiciones cristianas que existen hoy en día, en sus expresiones transcontinentales y transconfesionales.

El modelo propuesto por Grenz insiste en la idea de que toda teología se produce necesariamente de acuerdo con una cultura y recurriendo a sus modos de pensamiento y comunicación. Es importante estar plenamente consciente de esta dimensión de nuestra reflexión teológica por al menos dos razones. Por un lado, debemos asegurarnos de comunicarnos en categorías conceptuales que las personas de nuestro tiempo y cultura puedan entender y aplicar a sus vidas. Por otro lado, nuestra reflexión teológica debe responder a las preocupaciones de las personas de nuestro tiempo y nuestro entorno.

2. Apreciación de la utilidad del modelo de Grenz para el trabajo teológico

Entre las fuerzas del modelo de Grenz, es fácil de entender y aplicar, tanto para la elaboración de nuestro pensamiento teológico, como para la evaluación de afirmaciones teológicas de otros. Él retiene la autoridad de la Escritura sobre la vida y la práctica tanto individual como comunitaria, mientras que nos invita a observar la forma en que se ha expresado la tradición cristiana desde el primer siglo. La disposición de espíritu que empiece por la manera de tematizar la autoridad de las escrituras también es aplicada a la empresa teológica en su totalidad. La observación de herencias cristianas disponibles (pasadas y presentes) sirve como un mecanismo de validación para contrarrestar nuestros posibles errores de interpretación de las Escrituras, así como para indicar significados o aplicaciones que no conoceríamos o detectaríamos de otra manera. Esta función de autocorrección y enriquecimiento es una fuerza importante del modelo de Grenz3.

La interacción con la cultura podría ser problemática si se intentara formular en las categorías posmodernas la noción de un Dios que habla a los hombres a través de los textos de la Biblia. Grenz parece resolver esta dificultad al ubicar el teólogo evangélico cristiano en una comunidad de personas caracterizada por una lectura confesante de la Biblia.

Esta consideración de la cultura para reflexionar sobre la fe cristiana en categorías específicas de un contexto dado, en torno a temas que las personas entienden y que les conciernen, me parece, por lo tanto, a pesar de todo, una fortaleza innegable. Esto es cierto en la medida en que no permitamos que los elementos de la cultura tengan una posición de norma normativa en lugar de la Biblia. Debemos tener cuidado de no permitir que las categorías filosóficas o las formas de pensamiento derivadas de la cultura dominante nos prohíban cuestionar los tabúes morales y sociales que a veces se oponen a la visión del mundo personalista de la Biblia.

Esta forma de recibir el modelo de Grenz se basa en una breve introducción a este autor, como parte de un curso de teología 4 y en una primera lectura de solo una de sus obras5.

3. Contribución del modelo a la reflexión teológica personal y comunitaria

En mi opinión, es muy importante que cada ser humano que ha experimentado la gracia de Dios que conduce a la salvación en Jesucristo mantenga a lo largo de su vida una posición de creyente, hermano o hermana de todos los demás cristianos, un testigo de Cristo en este mundo. Para tomar prestado de la imagen del soldado utilizado por Pablo con su colaborador apostólico Timoteo, poco importa nuestra función en la Iglesia o en la sociedad, siempre somos, ante todo, soldados de Jesucristo6. Los teólogos más sofisticados, los líderes confesionales o eclesiales más prestigiosos y los hombres de negocios o políticos más poderosos, si se consideran cristianos, nunca deben perder de vista la siguiente regla de la doctrina militar: cualquier general también permanece – y en todo momento – un soldado listo para perder la vida por su país.

3.1. Línea de fuerza del modelo de Grenz para la reflexión teológica comunitaria

Es sobre la base del principio y de la ilustración precedente que coloco en la dimensión personal la reflexión teológica sobre el compromiso con la Iglesia. En este contexto, la contribución del modelo de Grenz puede resultar invaluable en muchos aspectos, pero es también con respecto a la reflexión personal que manifiesta sus mayores deficiencias. Las líneas de fuerza de este modelo tienen que ver con el instrumento de análisis y de diálogo que puede ser para ayudar a los líderes cristianos a entenderse mutuamente en sectores que merecen su atención.

Para ilustrar, supongamos una iglesia local donde insistimos en la importancia de no confundir entre forma y fondo y donde habríamos venido a desarrollar una liturgia que, a la vez que sea amigable con los quebequenses de origen católico Romano o que ya no frecuentan la Iglesia, al mismo tiempo habría abandonado elementos bíblicos claves de la herencia evangélica cristiana. El modelo de Grenz puede ayudar a comprender que en una situación así, la dimensión cultural está muy bien cuidada, pero a costa de elementos cuya importancia se habría subestimado con respecto a los textos bíblicos tal como se los interpreta en el contexto del patrimonio evangélico tradicional.

En un ejemplo como el anterior, el modelo de Grenz puede ser muy útil como herramienta de diálogo, para una iglesia local que quiere acercarse a la cultura contemporánea de Quebec y el contexto religioso católico dominante, pero, aquella iglesia local, se habría alejado de las prácticas específicas de legado evangélico hasta el punto de que algunos evangélicos se sientan ajenos. El modelo de Grenz puede ayudar a los líderes y miembros de dicha iglesia local para establecer este tipo de diálogo entre ellos. Sin un modelo como el de Grenz, algunos de los temas cruciales pueden permanecer poco claros para muchos y crear incomodidades que son difíciles de nombrar para algunos. En resumen, este modelo puede ayudarnos a estructurar la reflexión teológica y el diálogo relacionado con nuestras prácticas.

Una vez identificados los aspectos clave del legado evangélico que se han descuidado y que conducen a los evangélicos de larga data a tener dificultades para identificarse con una iglesia en particular, el modelo de Grenz podría ayudar a revisar estos aspectos a la luz de testimonio bíblico. Esta dimensión del diálogo podría ayudar a clarificar los retos para reintegrarse a las prácticas algunas de las componentes tradicionales evangélicas fundadas en la Biblia y utiles a nuestra fe. Igualmente, podría ayudar a aclarar con precisión las razones por las cuales ciertas formas cultuales no son retenidas.

El modelo también puede ayudar a una comunidad de fe o iglesia local muy comprometida con las Escrituras como la base de todas sus convicciones y prácticas para abrir un diálogo sobre la necesidad de ajustar ciertas formas de hacer las cosas para hacerlas más comprensibles en una cultura quebequense de la cual los referentes cristianos tradicionales están cada vez más ausentes.

3. 2. Insuficiencia del modelo para la reflexión teológica personale

El modelo de Grenz parece asimilar la experiencia personal vivida con el componente cultural de su análisis y de su reflexión teológica, puesto que, se dice, toda experiencia vivida es interpretada a la luz del contexto cultural ambiante. El cuestionamiento de esta dimensión del modelo de ninguna manera disminuye su relevancia como una herramienta para el análisis y la reflexión sobre la fe cristiana. En cambio, para la reflexión personal, Grenz permite ignorar la experiencia personal en la reflexión teológica del individuo cristiano sobre su relación íntima con Dios y en interacción con otras personas.

No se trata aquí de desarrollar una teología fundada en la experiencia individual, sino más bien de reflexionar sobre nuestra fe sin ocultar la dimensión de la interioridad necesaria para la apropiación personal de las enseñanzas de la Biblia, sea cual sea nuestro contexto eclesial o cultural. A lo largo de los años, he notado que ciertas personas mantienen un discurso del tipo “nos dijeron eso” y “nos enseñaron eso”, y nunca van más allá del sentimiento de haber sido engañadas. Se trata aqui de enseñanzas recibidas en círculos evangélicos y contra las cuales persiste una postura derrotista, incluso después de muchos años en un medio evangélico progresivo.

Una manera sencilla y práctica de llenar este vacío sería de usar un modelo analítico secundario que resalte estos aspectos menos explícitos del modelo de Grenz. Ahora bien, el modelo de espiritualidad cristiana de Garneau7 permite tematizar la importancia de apropiarse de manera personal los aspectos bíblicos, eclesiales y culturales de una situación. Insiste en la importancia de apoderarse de modo explícito de los factores en juego en cada uno de los tres pilares identificados por Grenz. El modelo de Garneau es compatible al modelo de Grenz, pero más explícito sobre los aspectos no desarrollados de la interioridad del ser humano que se consagra a la reflexión teológica para alimentar su fe o al beneficio de la fe de sus parecidas.

Cabe señalar que las preocupaciones de Grenz están principalmente en la construcción de nuestra teología, mientras que el modelo complementario de Garneau enfatiza la recepción individual de las expresiones teológicas a las que estamos expuestos. Por “expresión teológica”, me refiero a las afirmaciones orales o escritas que se nos presentan como fundamentadas en las Escrituras o autoridades consideradas creíbles y prácticas a las que estas expresiones nos invitarían.

El círculo en el centro de este modelo8 representa a la persona humana en toda la complejidad de lo que la habita y lo motiva, de todo lo que ella entiende y no entiende a propósito de ella-misma y de todos los convencimientos que hace suya, cualesquiera que sean las fuentes. Las flechas bidireccionales ilustran el impacto de los contextos sobre la persona y de la persona sobre éstos.

Los dos primeros pilares del modelo de Grenz — la Escritura y la herencia cristiana — se ilustran con las partes superior e inferior del diagrama a continuación, mientras que el tercer pilar de Grenz, el contexto, se ilustra con los lados laterales del triángulo. La experiencia está aquí relacionada con la cultura (como en Grenz), precisando sin embargo el impacto de las visiones del mundo. La enseñanza procedente de la cultura es asociada con los saberes jerarquizadas para reflejar la importancia relativa implícitamente impuesto por el contexto a ciertas formas de conocimiento en lugar de otros. Juntos, estos dos lados del triángulo corresponden aproximadamente a lo que Grenz llama “las formas de pensamiento y las preocupaciones de la cultura contemporánea”9.

Diagrama que ilustra la espiritualidad cristiana tomando en cuenta sus varios contextos

En conclusión, el modelo de Grenz es una excelente herramienta para analizar críticamente el discurso teológico de los demás, así como nuestro propio discurso teológico. Sin embargo, la interioridad del teólogo y su experiencia vivida merecen ser aclarados por medio de un modelo compatible pero complementario, como el propuesto por Garneau y resumido anteriormente.

Este artículo fue traducido con la participación de los servicios de traducción automática de Google TranslateApertium, MyMemory y del software OmegaT. Se puede consultar el original bajo: Comment évaluer un énoncé ou une pratique théologique.

Puede usted comunicar conmigo según las indicaciones bajo Preguntas u observaciones.

Autor : Daniel Garneau, B Th, B Com, MA
Publicado en francés en junio 2017
Traducido en español : el 24 enero 2018

___________________
1
. David Miller, « Capítulo 2 : Méthodologie », Le pacifisme chrétien et la théologie évangélique, p. 25-48.

2. Daniel Garneau, « Bible et spiritualité chrétienne », Comment donc comprendre la Bible aujourd’hui ? Essai d’herméneutique biblique, p. 96-115, asequible bajo Saber y creer.

3 . « Grenz también ofrece un aspecto crítico en nuestra recepción del patrimonio teológico. Permanecemos en una actitud de diálogo » (David Miller, profesor del curso THL 6000, Théologie du XXe siècle : histoire et méthode, École de théologie évangélique du Québec, comentario escrito cuando el profesor leí este artículo en francés, el 30 marso 2017).

4. Miller, David, Théologie du XXe siècle : histoire et méthode, Théologie du XXe siècle : histoire et méthode, Curso del programa de master en teología del programa de masster en teología, École de théologie évangélique du Québec, invierno 2017.

5. Stanley J. Grenz, Revisioning Evangelical Theology.

6 . Ver 2 Timoteo 2.3.

7. Daniel Garneau, « Bible et spiritualité chrétienne », Comment donc comprendre la Bible aujourd’hui ? Essai d’herméneutique biblique, p. 98-101, accessible sous www.savoiretcroire.ca/croire/liens-entre-savoir-et-croire/.

8 . Ver la ilustración hacia la parte inferior del artículo.

9. Stanley J. Grenz, Revisioning, p. 108, mi traducción.

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