¿Tenemos un corazón de líder?

¿Le pedimos a Dios que nos ayude a tener un corazón de líder como el del apóstol Pablo? Criticamos a los líderes espirituales que nos rodeaban.  A veces tenemos razón, a veces, no. Jesús nos advirtió de que habrían personas enseñando lo que la gente desea oír en vez de la verdad de parte de Dios, como lo hicieron los profetas y apóstoles, cuyos mensajes son recordados para nosotros por nosotros hoy en día en la Palabra de Dios, el libro santo, la Biblia.

El Señor no se deleita en los bríos del caballo,
sino que se complace
en los que confían en su gran amor (Salmo 147:11)

Pero debemos acordarnos de que si hay falsos profetas, también hay verdaderos. Si hay los que enseñan con falsedad, hay los que enseñan con sinceridad. Si hay los que conducen a quienes les escuchan hacia la muerte con seducciones y mentiras, también hay los que conducen hacia la vida diciendo la verdad de parte del Señor Dios. Si hay personas cristianas que enseñan en contra de Cristo aunque haciéndolo en el nombre suyo, también hay los que enseñan el mensaje de Cristo con verdad y con su aprobación.

Antes de reflexionar sobre el corazón de líder que nos muestran las Escrituras Santas a propósito del apóstol Pablo, preguntémonos a nosotros mismos: ¿Cuales son nuestras actitudes interiores con respecto a la gente bajo nuestro liderazgo? ¿Cómo actuamos en asuntos que pertenecen a nuestra responsabilidad hacia otros? ¿Ponemos los intereses de otros delante de los nuestros? ¿Oramos por ellos? ¿Tenemos relaciones caracterizadas por la verdad, la sinceridad y la fidelidad hacia lo que Dios nos manda?

El corazón de líder del apóstol Pablo (según 2 Corintios)

Estamos ahora listos para extraer de la segunda carta de Pablo a los Corintios algunas de las características de su liderazgo manifestadas en esa carta. Antes de leer lo siguiente, y después de haber leído el presente artículo, les ánimo a escuchar para sí mismo 2 Corintios, versión Palabra de Dios para Todos dramatizada en Bible.Is.

Lo que a mí me impactó después de haber leído esta carta unas veces en varias traducciones fueron, primero, la sinceridad del apóstol. Lo que enseguida me parecía sobresalir de esa carta fue su confianza en Dios, su apoyo sobre las fuerzas de Dios y no las suyas. También me impresioné por el hecho que él hablaba de manera franca y verdadera.

No menos impresionante es que renunció a poner su reputación personal como más importante que lograr bien su función de embazador para Cristo. Eso incluyó la audacia para decir lo que a los demás no les gustaban oír aunque lo necesitábamos para crecer y su celo por hablar el mensaje de Dios a quienes Dios quería que fuera dicho de parte suya. Me intrigó y edificó notar su sensibilidad al dejar de lado una puerta abierta de parte del Señor para predicar el Evangelio, cuando uno de sus colaboradores necesitaba su cuidado (2 Corintios 2.12-13).

También se puede ver en esa carta de Pablo a los Corintios el reconocimiento suyo de que su santidad le viene de Dios y no de sus propios esfuerzos o de su celo propio. Pablo se apoyó en la forma de hacer conforme a la voluntad de Dios y a la fe en Él, en vez de confiarse en las maneras del mundo, para luchar en contra de los obstáculos (2 Co 5).

De hecho, Pablo sabe que él está luchando en contra de razonamientos que se oponen al conocimiento de Cristo y de Dios, así que él habla para destruir aquellos obstáculos. Pero eso lo hace con las fuerzas y los métodos de Dios, orando y confiando en el Espíritu de Dios para hacer el trabajo dentro de los corazones, para darles la vida, para traerles la paz que hay en Cristo Jesús, para crear luz donde hay tinieblas. ¿Qué más? Muchas veces en 2 Corintios y en sus otras cartas, Pablo demuestra su amor profundo e interés sincero hacia las personas que Dios puso bajo su liderazgo para que conozcan a Cristo y crezcan en Él.

El corazón de líder que el ejemplo de Pablo nos invita desarrollar

¿Cuales efectos puede tener el ejemplo de Pablo sobre nosotros del siglo veintiuno? Todos tenemos carga de liderazgo en ciertas circunstancias y en ciertos círculos o plataformas. ¿Cómo el ejemplo del apóstol Pablo nos inspira y anima para mejorar en algún aspecto u otro de lo que se haya mencionado aquí? ¿Hay una cosa en particular que el Espíritu de Dios le habla a su espíritu, de manera que pudiéramos confiar en Él para crecer al respecto? ¿Crecer en nuestra fe? ¿Crecer en nuestra obediencia? ¿Crecer en nuestro amor y sensibilidad para los amados de Dios con quienes tenemos una relación de liderazgo?

¡Ojala necesitemos crecer en nuestra aceptación y recepción del amor de Dios para nosotros! ¡Crecer en nuestro amor hacia Dios, nuestro Padre, hacia Cristo, su Hijo, hasta el Espíritu Santo que vive por dentro de nosotros por la fe en Cristo Jesús que nos dio a Dios. ¡Este Espíritu que es Cristo y que nos da la salud eterna y la paz de corazón ahora mismo!

Puede usted comunicarse conmigo según las indicaciones que están bajo Preguntas u observaciones.

Daniel Garneau, B Th, B Com, MA;
Publicado : el 19 de febrero de 2018;
Modificado : los 5, 6 y 8 de marzo de 2018.

¿Las parejas casadas se pueden restablecer?

¿Las parejas casadas se pueden restablecer? ¡Sí! Es lo que Dios hizo para nuestra familia, como le describe este testimonio de la obra de Dios en mi vida. Mi esposa y yo vivieron ciertos años del pasado en una situación que se podía describir más como dolorosa que como gozosa. Aun así, nos quedemos fieles uno a otro.

En mí angustia clamé al Señor, y el me respondió.
Desde las entrañas del sepulcro pedí auxilio,
y tú escuchaste mi clamor (Jonás 2.2-3)

De hecho, sin saberlo, estábamos tratando llenar uno tras otro las necesidades insatisfechas del pasado. Eso ocurre porque relaciones intimas tienen una tendencia reactivar heridas que ya necesitan curarse. Según Getting The Love You Want, del terapeuta Hartville Hendrix, es por dentro de una dedicación real uno a otro que aquellas heridas pueden curarse, como lo hemos experimentado nosotros mismos.

Nada de eso era evidente para nosotros. Durante largo tiempo, nos esforzamos muchísimo arreglar cosas, aunque nunca teníamos éxito. Después de un rato, renunciaron arreglar lo que nos molestaba y nos ponemos de acuerdo con la idea de vivir con nuestras percepciones divergentes, parando tratar de convencer uno a otro. Nos ponemos a vivir a lado uno de otro como mejor pudimos, mientras centramos cada uno sobre nuestra responsabilidad propia, por delante de Dios. Algún dia después de eso descubrí unos de los patrones relacionales que había desarrollado desde joven y que ya determinaba algunos de mis modos de interacciones; empecé substituir estos con estrategias más eficientes. Eso fue un primer paso hacia nuestro restablecimiento conyugal.

Mientras tanto, trabajé unos meses con una amiga cristiana de otra tradición evangélica que la mía en este periodo de mi vida. Eso dio lugar a varias conversaciones que Dios utilizó para ayudarme a reflexionar en lo que habían sido las bases de mi fe cristiana. Es así que vino a identificar un aspecto de mi vida donde me había dejarse deslizar. El Espíritu Santo de Dios me mostró con gran claridad que Él quería que me arrepienta de eso de inmediato y sin demora. Eso es exactamente lo que hiciste. A partir de ese momento, se desapareció por complejo la culpabilidad que llevaba como una pesa carga y que también afectaba, aunque indirectamente, mis relaciones con cualquier personas. Fue liberado de esa culpabilidad como por un golpe de viento de parte de Dios mismo.

Lo que siguió fue una serie de pasos donde me fue desde una posición de alguien que se siente víctima de sus circunstancias, como si fuera encarcelado en una prisión espiritual, hacia la posición de alguien que sabe que es el hijo de Dios, un príncipe bajo la autoridad de Cristo, coheredero con el Rey. Se volvió claro para mí que podía  llamar al Padre mío y recibir respuestas de Él para resistir cualquier tentación que enfrentaba. No estoy diciendo que me volvió sin pecar nunca. Lo que estoy diciendo es que me volvió un guerrero en contra de las fuerzas de la oscuridad – como había sido anteriormente. Me acordé quien era yo en Cristo, y desarrollé el reflejo de recorrer inmediatamente a mis fuentes de fuerza espiritual para luchar en contra del pecado.

Estos cambios se volvieron la base de una nueva perspectiva respeto a mi relación con mi esposa. Ella vio los cambios que se ocurrieron por dentro de mi. También empecé orar a Dios cada vez que hijo o dijo algo que a mi no me gustaba. Empecé bañar ella con oraciones, hasta que, algún día, me dijo ella que se sienta amada y aceptada. Nuestra relación, desde entonces,  siguió un camino totalmente diferente. Se debe especificar que en aquellos días, mi esposa también estaba moviéndose hacia su propia camino de liberación espiritual. Eso permitió ella de acoger la persona nueva en que era yo ahora, andando ella a mi lado de manera renovada, más cercana que nunca antes.

Nuestras hijas adultas – que ya no vivieron en casa en aquellos días, y que tenían sus propias careras – empezaron burlándose de mi esposa y yo, diciendo, “Madre, papá te está cortejando y no te das cuenta” o “parecen ustedes tener amor ciego como novios, pensando cada uno del otro que no tiene falta ninguna. ¿Qué pasó con ustedes?”

Desde aquellos días hasta hoy, mi esposa y yo disfrutan de una buena relación a propósito de la cual agradecimos al Señor Cristo Jesus. Pues, cuando digo que yo siento el gozo de Cristo y su paz por dentro de mi ahora, aquellos eventos relatados arriba siempre están presente  en el fondo de mi mente y de mi corazón.

Las personas de nuestra iglesia que nos conocieron desde muchos años empezaron decir que los cambios que vieron en nosotros como pareja les animaban de no perder la esperanza que Dios pueda trabajar de manera tan poderosa en sus vidas también.

Leyendo tras las cartas del apóstol Pedro, siendo muy atento en 1 Pedro 5:6-11, me ayuda no olvidar que tenemos enemigos espirituales y que ellos atentaron destruir mi esposa y yo, pues a través de nosotros, nuestra familia entera, pero no tuvieron éxito. Dios prevaleció. Le doy gracia a mi Padre por todo lo que hice para nuestra familia.

Concluyendo este artículo, estoy alabando mi corazón hacia Dios para todos los que sufren en sus relaciones conyugales y que enfrentan la tentación de desesperar.

Oro a Dios que usa este testimonio mío para aprovechar un algo de esperanza para parejas que sufren. ¿Está usted entre ellas? Oro que el Espíritu Santo guía usted hacia las personas adecuadas o que usa pasajes de las Escrituras de manera que pueda usted comprender su propia situación bajo la renovada luz aprovechada por Dios mismo. Le pido a Dios que Él les da capacidad de confiarse en Él en ordenar su corazón para que sepa usted como restaurar lo que se necesita en su relación con Dios y con su esposa. Oro que desea usted hacer lo que se necesita para lograr a una restauración conyugal.

Este artículo es una traducción de mi Can Married Couples be Restored? Les animo consultarle puesto que mi dominio del inglés es superior que del idioma español.

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Puede usted comunicar conmigo según las indicaciones bajo Preguntas u observaciones.

Daniel Garneau, B Th, B Com, MA,
el 7 de febrero de 2018

¡Amar con los ojos abiertos!

¡Amar con los ojos abiertos! es amar una persona como es no como queremos que sea. Para evitar la trampa de proyectar sobre otros las características personales o de grupos que deseamos de parte suyas, podemos preguntarse a sí mismo lo que sigue:  ¿Amo la imagen de una persona que invento en mi mente y corazón, o amo a la persona misma? ¿amamos las personas como son en realidad o amamos cualidades que les atribuyamos, aunque no corresponden a quienes son, cualidades que proyectamos de nosotros a ellos?

El Señor camina en el huracán y en la tormenta (Nahúm 1.3, NVI)

Este actitud la podemos tener no sólo con personas con las cuales tenemos relaciones intimas, pero también con líderes cristianos que influyeron nuestra vida o con iglesias. Al respecto podemos pedirse las siguientes preguntas además de las primeras: ¿Amamos de nuestros lideres cristianos la proyección nuestra de cualidades que deseamos por ellos? ¿O si amamos las personas que son ellas o ellos con todas sus dimensiones humanas?

Mis respuestas a estas preguntas podrá hacer la diferencia entre que yo contribuiré o no a la restauración de un líder o otras personas que cruzan periodos difíciles de sus vidas.

Mi testimonio francés Aimer les yeux ouverts ! (¡Amar con los ojos abiertos!) es una reflexión sobre la tendencia de proyectar a veces sobre los demás las cualidades que deseamos encontrar en ellos, sea personas, grupos o instituciones, como también qué es lo que aprendí al respecto. Se puede también consultar este artículo en su versión original francés Aimer les yeux ouverts ! o adaptación inglés Loving with Opened Eyes!

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Daniel Garneau
el 13 de diciembre de 2018